lunes, 27 de julio de 2009

Primer añito !


Hoy se cumple un año desde que empecé esta aventura de escribir un blog. Es extrañísimo para mí que haya pasado tanto tiempo (y tan velozmente) desde aquella noche en mi habitación intentando relatar la travesía de lo que fue viajar a tierras Argentinas en bus.

“Ahh si pues” nació así.

Durante aglomerados minutos estuve pensando en alternativas de cómo llamar a este espacio. Y casi de inmediato, se me vino a la cabeza aquella expresión tan utilizada en mi país.

Por ejemplo (y sólo para un mejor entendimiento):

- Estás en alguna reunión extracurricular (leáse juntarse con amigos a tomar cerveza como desquiciados días antes del Armagedón), y luego de algún relato por parte de cualquiera, y que obviamente no causó en uno el más mínimo interés, exclamas “ahhh… si pues” (traducción de “ahh muy bonita tu historia oye infeliz y ahora que hago después que me has hecho perder 10 minutos de mi vida por estar atento a la facilidad que tienes para que salgan tantas estupideces juntas de tu boca, ah??)

- Tienes una cita. Y llega ese momento detestable que todos en alguna oportunidad hemos pasado: los segundos interminables de silencio, sin saber qué rayos decir, que mirar, que comentar, como respirar… ¿Qué haces?. Dices “ahh si pues…” (traducción de “ahh y ahora qué diablos hablamos porque por lo visto tu me aburres y yo a tí en demasía, asi que mejor nos ponemos la mejor cara de felicidad para terminar de comer mientras inventamos el mejor pretexto para largarnos a nuestras casas..”)

- Un compañero de la oficina de esos indeseables te llama a tu celular para invitarte a su cumpleaños a lo que respondes luego de la pregunta “¿vas no?”: “ahh si pues..:” (traducción de “en la vida voy a mandarme un viaje interprovincial para llegar a tu cerro, mucho menos comprarte un regalo porque cada día al despertarme ruego a Dios y a todos los Superamigos que un rayo haya caído justo sobre esa cabecita tuya tan llenita de neuronas inválidas…)

- Llegas a tu casa a las 7 de la mañana, desvergonzadamente con unas ojeras que te llegan al ombligo y le dices a tu madre, esposa, novia o conviviente: “Uff que cansado, no sabes cómo me pude librar de la nave extraterrestre esa que me secuestro…!” a lo que te responden con “ahh si pues…” (traducción de “si claro, cuantos experimentos deben haberte hecho animal, porque vienes apestando a licor barato, con la camisa desarreglada y de segurito la nave estaba tripulada por el chupacabras porque te dejo tremenda succionada en el cuello , no?”)

Luego de todo este tiempo, gracias a este blog he descubierto a tantas personas maravillosas, tantos amigos “virtuales” (pero muy reales) y otros tantos en amistad muy constante. A todos ustedes gracias por soportarme todo este tiempo, por dejar ese pedacito de sí mismos en cada comentario, por dejarse empapar por cada relato en los cuales sólo he transmitido estas ganas locas de escribir y asimismo, esta bendita estupidez tan natural a la que mis padres constantemente me repiten y se sienten muy ajenos herederos.

Gracias miles.

Mientras tanto, celebro hoy en cada vaso por ustedes (voy a contar cada una de las visitas por aquí, así mando un salud por cada uno… para que vean lo agradecido que soy y pendiente de todos ustedes mis amigos).

Coincide con esta semana de Fiestas Patrias por aquí.
Así que con banderita en mano, botellita en otra, y un corazón sobre la mesa para todos ustedes, les dejo mi más profundo agradecimiento por acompañarme siempre por estos lares.
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¡Viva el Perú carajo!
(disculpen... se me salió el patriotismo).
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Gracias, gracias... gracias.

martes, 21 de julio de 2009

De como sobrevivir expuesto y sin Amor en Tiempos de Gripe Porcina


Hace ya varias semanas que no me tomaba la placentera molestia de pasar por aquí.

Si ya lo sé, que a veces mis ausencias son de golpe y sin aviso, pero los que estamos inmersos en este mundo capitalista y del empleo subordinado, debemos mantenernos al margen de nuestras obligaciones y responsabilidades que harán de Nuestra Nación un mejor…
… a la mierda, ¿para qué mentirles?

Me dio una flojera de los mil demonios. Sólo eso.

Hace ya varios días, me desperté con una rara sensación. Físicamente extraño, despierto sin ganas de ir a trabajar, muy congestionado, con tos y algo de fiebre. Sin darle mayor importancia, prosigo con el habitual ritual de alistarse para ir a la oficina.

Si señores, yo soy un ejemplo de responsabilidad a seguir. Enfermo, cojeando, atacado por una cobra Africana o picoteado por un enjambre de abejas asesinas, igualito voy a trabajar. Como quién dice, soy bien huevonazo.

En fin. Ya en el trabajo, pensando que las seguidas tazas de cafecito matutino y los doce alfajorcitos respectivos (“lo light es para los maricones”, decía mi santo abuelo) iban a calmar en parte a este inmolado enfermo proseguí con mis labores, para percatarme que me había terminado de decorar un completo rollo de papel higiénico con mis irreproducibles fluidos nasales. Mocos para los amigos.

- "Pepe, ¿no te habrá dado gripe porcina no?", pregunta la secretaria tapándose la boca de una manera muy poco sutil.

- "Nahh, no creo ser tan mala suerte ¿no? (¿o sí?)", respondo

Casi de inmediato, recuerdo aquellos acontecimientos de los cuales puedo sacar la teoría muy fundamentada por la cual la mala suerte ha sido siempre la más fiel de mis compañeras:

-Paso por un parque infestado de una multitud aproximada de 3 000 personas, y bajo el cielo azul revolotea una paloma (si, una) y se caga. ¿A quién le cayó? CORRECTO: a Pepe.

- Voy al circo, que adoro y adoraré siempre; a excepción de los magos que me parecen detestables. Y cuando este pide un voluntario para hacerle un truco, cortarlo en dos, o romperle el reloj para nunca más devolvérselo… ¿a quién enfoca el reflector? EXACTO: a Pepe.

-Haces la cola en el banco por extenuantes tres horas, y a pocos metros de entrar, viernes a la tarde, con un jugoso cheque por cobrar que te viene tan bien ya que tienes solo dos monedas en el bolsillo… ¿A quién le cierran la puerta en la cara para cagarlo hasta el día lunes? OBVIO: a Pepe.
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-De los casi 7 000 adolescentes que nos presentamos a sacar la libreta militar reglamentaria por aquellos años… ¿Quién salió sorteado para servir a la Patria justito en tiempos de Guerra Anti-terrorista en el país? PERO POR SUPUESTO: Pepe.
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-¿A quién se le sienta delante en el cine, justo en el estreno del “Señor de los Anillos” una enorme señora con Afro Look? CLING!: a Pepe.

-¿A quién se le cae todo el pote de Pop Corn en el mismo cine por tratar de esquivar al mismo cetáceo Afro? AJÁ!: a Pepe.

Después de toda esta meditación, me entro la duda, suponiendo que en este planeta era yo el candidato perfecto para contraer cualquier nuevo virus extraño.

Y como yo soy un “chico cibernético”, “googleo” mis síntomas para descartar un diagnóstico inmediato.

Veamos:

1) CONGESTION NASAL: Bueno, sí. Ayer me tome dos cervezas heladotas en frío otoño, y no paré de estornudar la noche entera. Claro, al despertarme siempre, desde niño, los mocos son para mí lo que la luna es para los poetas.

2) FIEBRE: También. Pero la fiebre me viene cada vez que un inepto aquí me hace perder el tiempo con alguna metida de pata que el “buen” Pepe debe resolver.

3) CANSANCIO: Obvio. Es Lunes, y hasta ahora no encuentro al mortal que empiece a trabajar este día sintiéndose la persona más afortunada del mundo. A menos claro, que el trabaje de jurado en algún concurso de Miss Hawaiian Tropic.

4) NAUSEAS: uhmmm… ¿será normal comerse doce alfajores de golpe? Esperemos…

5) PÉRDIDA DEL APETITO: (¿dije lo de los alfajores no?)

6) DIARREA: (porsiacaso, recojo la envoltura de los alfajores para releer fechas de vencimiento).

7) TOS: en un ambiente de trabajo donde abunda el papel, las tintas y olores que nos hacen delirar mejor que en cualquier ritual de Ayahuasca, la tos es parte de mi idioma.

¿Entonces?

Analizo un poco, y en voz alta le digo a la Secretaria:

- "¡Si tengo gripe porcina! ¡Tengo todos los síntomas!!!"

No había visto una cara de espanto desde aquella vez que vi a mi madre viendo el Exorcista, o a mi hermano viendo a mi sexagenaria tía en pelotas por casualidad. Peor aún, al acercarme a entregar unos papeles a su escritorio, dio un salto digno de un canguro australiano perseguido por una treintena de seductores marsupiales en plena época de apareamiento.

Rascándome la barbilla en la mejor pose de “traerse algo entre manos”, y apoyado por el “gran equipo de investigación” de este blog, decido plantearme la hipótesis de

GRIPE PORCINA = NADIE SE TE ACERCA.

Y en esta Lima capitalina, ajetreada y llenísima de gente, pensar en aquello es una innsensata utopía. Pero tendría que comprobarlo.

De inmediato me dirijo a la farmacia; espero mi turno viendo el mostrador, y me doy cuenta que hay tantas marcas de condones como de golosinas en el país.

- "Señora buenas, ¿tiene mascarillas…?"

- "Sí señor,… ¿no quiere contagiarse de la gripe esta, eh?"

- "Je je, no… más bien quiero disfrazarme de Optimus Prime…"

(NOTA MENTAL: Nunca le hagas una broma a una señora farmacéutica al mediodía, porque puede ponerte su mejor cara de culo muy ajena a nuestro refinado sentido del humor…)

De retorno a la oficina, con la mascarilla ya colocada en el rostro, procedo a experimentar la segunda parte de esta investigación. Al caminar en la calle, me mantengo siempre a una constante distancia de aproximadamente tres metros entre individuo y otro. Nadie quiere siquiera pasarme al lado, mucho menos respirar el mismo aire que el mío.

Es como caminar en la calle con un “campo antibalas” como el que tenia Megaman en aquella consola de Nintendo ochentero. En este caso, “campo antigente”, en el que tenías alejado a todos a unos prudentes (pero necesarios) metros.

Con un ojo entrecerrado y mucha malicia, pienso: “¿Y si al irme a casa, subo a una siempre repleta combi y como quien no quiere la cosa me mando una soberana tosida ?”

Ya sentado frente al monitor en mi oficina y acariciando mi mascarilla, concluyo que el miedo es un arma poderosa. Es más fácil manipular a los demás cuando les infundes miedo. Y en mi caso, esta supuesta gripe porcina es el equivalente al cuco en el closet para los niños… cuco que los padres pueden fácilmente pueden derrotar siempre y cuando el niño se tome toda su sopa o (en el peor de los casos para los infantes que fuimos alguna vez) terminemos las tareas del colegio, le hagamos caso siempre a los padres y “nos portemos bien”.

Pasaron los días y, luego de congestiones y un presupuesto adicional en rollos de papel higiénico, me siento como nuevo. Nunca sabré si tuve la bendita gripe aquella o no. Ni tengo interés alguno en saberlo tampoco.
Pero que sobreviví, lo hice.

De lo que sí estoy seguro es que, en tiempos de gripe porcina, de Tamiflú y frasquillos de alcohol en gel, la mascarilla es un sinónimo de miedo… Miedo nos hacen tener. Miedo tenemos, miedo tendremos, y con miedo moriremos..

“… que el Gobierno siga robando, que la Crisis siga en aumento, que los niños sigan muriendo, que la tuberculosis, dengue, VIH, siga matando gente a millones, que la pobreza nunca descienda ni un poquito, que estemos autodestruyendo el planeta… nunca, NUNCA va a dar tanto miedo como una gripe, no?”

Hay que ser realmente cerdo para hacernos obviar algunas cosas que importan realmente.
En verdad.

Y a todo esto,
¿Qué habrá hecho la rana René con Miss Piggy?
¿Estará infectada la chanchilla aquella?
(y si es así está jodido, porque los chanchitos no tienen codito, por ende, como se cubrirán el hociquito al toser?)
..
Me queda la duda...

martes, 23 de junio de 2009

INFANTILADAS



Paula y Mauricio son mis sobrinos adorados.

Y como tío ejemplar, este servidor se las dio de “nano” (leáse “nana” pero en machaso) para cuidarlos la otra noche. Son pocas las cosas que me diviertan tanto como el conversar con ellos.
Paula es toda la dulzura, tanta que me hace temblar:

*PAULA: Padrino, ¿porque yo no tengo barba como tú?
*PEPE: Porque tú eres mujercita y yo soy hombre… y sólo los hombres tenemos barba…bueno los hombres y una tía que ya se murió…
*PAULA: … y los hombres también tienen pelo largo?
*PEPE: Sólo los bonitos…
*PAULA: … pero tú también tienes el pelo largo padrino…
*PEPE: devuélveme el chicle que te di...

Y Mauricio con toda la inocencia en su manera más pura:

*PEPE: Mauricio, ya son las 10 de la noche y mira tú hermanita ya se durmió… ¿a qué hora te vas a dormir?
*MAURICIO: es… es que… es que no he rezado tío Pepito…
*PEPE: (uy nos jodimos…!) esteee... bueno vamos a rezar…
*MAURICIO: (arrodillado y manitas juntas mirándome, tratando de descubrir tal vez que no me he rezado ni el Ave María desde hace 15 años…)
*PEPE: a ver empieza tu…
*MAURICIO: ¿No sabes rezar tío? (riéndose)
*PEPE: Claro que sí, sólo quiero saber si tú te la sabes...
*MAURICIO: ah ya (y se mandó 45 minutos con medio catecismo…)
*PEPE: Listo.. vamos a dormir…
*MAURICIO: …cuéntame un cuento…

Hay cosas que uno no puede decir que No. Y más si te lo piden con esa cara de antílope antes de ser destripado por el león. Empiezo mis relatos, mientras Mauricio, muy atento, no me quita la mirada de encima.

Así, entre cuentito y cuentito exigido, hago una pausa.

Y de repente, se me vienen algunas interrogantes que desde niño aún me cuesta resolver…
  • ¿Porqué los cuentos para niños son purita crueldad?
    A Pulgarcito lo abandonan en el bosque, a Bambi, empezando nomas le matan a la madre, al Patito feo lo trauman en casi todo el relato como para ponerle 17 psicoanalistas que puedan evitar su suicidio…
  • Con el mundo como está, con tanto peligro por ahí, ¿Se le puede contar a un niño que a Caperucita la mando la madre solita con una canasta por el bosque sabiendo que en él habitaba cierto lobillo pedófilo con muchas ganas? (si se comió a la abuela, esas ganas ya debieron ser enfermizas) Y encima, la manda de rojo como para que la detecten a 3 kilometros…
  • Cuando contamos que a Pinocho se lo trago una ballena, y dentro de ella no se le ocurrió mejor idea que hacer una fogata para asfixiar al cetáceo… ¿Alguien piensa en el pobre animal con los pulmones hechos mierda y encima con quemaduras de 1er, 2do y 3er grado en la panzota? (se ve que el Greenpeace debe andar buscando a Pinocho para sacarle la entreputa).
  • ¿Si Gepetto hubiese sido herrero en vez de carpintero, Pinocho hubiese sido una suerte de Terminator antiguo? (esto no viene al caso pero también lo pensé).
  • ¿Cómo le cuento a mis sobrinos que Blanca Nieves vivía con siete hombres? Y al final, después de una convivencia en la que los enanos le tratan como una reina a la confianzuda damisela, esta les mete una patada en el culo para irse con el príncipe azul (que obvio no era enano, ni gruñon, ni dormilon, ni timido y menos tonto).
  • ¿Porqué estos enanos eran recontra pobres si desde que se despertaban estaban en la mina sacando oro y diamantes? (ya con eso, puedo creer mucho en una explotación laboral por parte de la bendita Blancanieves)
  • De Hansel & Gretel ni hablo (un par de niños perdidos en el bosque, secuestrados por una bruja que se los quería comer con zapatitos y todo, por eso los engordaba cual cerditos antes de Navidad). Ese trauma de la infancia no me lo he quitado pero ni con terapia de grupo, ni con hipnosis, ni fuertes (pero siempre necesarias, siempre) dosis de alcohol.
*MAURICIO: … tío, tío…
*PEPE: ah… que? Si verdad… bueno la cosa es que fueron felices para siempre.
*MAURICIO: ¿Quiénes?
*PEPE: uhmm …nosotros cuando nos vayamos a dormir…hasta mañana.

Ya, al día siguiente, paseando por el centro comercial, se nos cruza un muñeco de “Piolín”, que con todo el “cariño” del mundo estira su mano para saludar a mis sobrinos (y el muy cretino pajarraco con la otra ofrecía dulces EN VENTA). Mauricio lo mira de reojo mientras se esconde tras de mí.

Es obvio.

De niño vemos la TV. Vemos a los personajes de las caricaturas y las imaginamos de tamaño estándar; es decir, al canario aquel ¿de que tamaño? de un canario, obvio. Pero caminas en la calle y se aparece esta masa amarilla de metro ochenta, cabezón, deforme, y fingiendo una vocecita de abuelita en pleno enema… te traumas pues! Más que obvio. Hasta a mi me aterrorizó un instante el monstruo aquel.

Paula, un poco más grande que su hermanito, entiende un poco mejor las cosas.

*PAULA: Mauricio se ha asustado porque lo ha visto grandote a Piolín…
*PEPE: si Paulita… (Carajo, si así es Piolín, como será el gato, no?)

Hacer feliz a un niño puede ser muy simple a veces. Y me doy cuenta, al estar con este par de criaturas, que las pequeñas cosas que les puedo ofrecer les hace tanto bien: el estar con ellos, el compartir sus cosas, el escucharlos, el ser niño como ellos…

La felicidad es cosa complicada para nosotros los adultos.
La felicidad es casi una utopía en estos tiempos de tanto atolondre mundial…

Pero, el estar con ellos, se le parece tanto!

martes, 2 de junio de 2009

Congelada Indiferencia


“La indiferencia es como el fuego, no porque arrasase con todo, sino por el vacío que deja.”
Nunca había visto morir a un niño.

Ayer lo hice. Frente a mí, aquel niño de poco más de dos años, convulsionaba por última vez para dar desorientados respiros que pondrían fin a su vida. Había estado agonizando durante horas, antes de que pudiese verlo, desesperado,

Llantos de madre, rabia de padre.

Silencio en mí.

Silencio en mi habitación mientras dejaba sobre la mesa la aún caliente taza de café. Culpa. Ojos al piso buscando esconder vergonzosas miradas bajo la cama.

- “¿Qué hago sin mijito ahora señor?", gritaba el padre entre sollozos frente a mí.

Tragar saliva repetidas veces fue un incesante: “No lo sé”.

- “¿Porqué señor…?”, lloró la madre.

Tampoco lo sé.


Después de aquella escena, apago el televisor , para volverlo a encender a los pocos minutos.
Ya eran casi las doce de la noche y escucho que son ya 140 los niños muertos por el frío al Sur del País. 140 niños muertos en iguales o peores circunstancias de la presenciada. Personas humildes con hijos en brazos, que tienen que caminar a la intemperie para llegar a la posta de salud más próxima. Peruanos olvidados, cuyos hijos presos de una fatal neumonía no pueden ser atendidos como es debido por falta de medicinas o de personal especializado. Niños agonizantes ante la indiferencia total de los aprendices de gobernantes que solemos tener…

¿Por qué en un país donde se le da exagerada importancia a gripes ajenas, donde tanto los medios de comunicación como los gobiernos de turno le dedican el “total empeño” para combatir algo que ni está entre nosotros, es tan fácil abrir ventanas a unos y cerrarles la puerta a otros…?

¿Por qué…?

¿Por qué están lejos y obviamente lo que no pase en Lima, no importa?

¿Por qué a los pobres se les debe olvidar, hacer un lado y dejar que se las arreglen como puedan? Total, “corazón que no ve…”

¿Por qué estos niños nacieron, crecen y morirán siendo de blanco y negro en un país que nuestros políticos nos pintan tecnicolor?

¿Por qué se les puede dar toda la atención y privilegios por parte de la prensa y Gobierno a media docena de adolescentes, muy pudientes y aristocráticos, que posiblemente hayan adquirido la bendita gripe luego de sus vacaciones en Punta Cana… mientras que en el más oscuro de los olvidos, decenas de niños agonizan y mueren diariamente apuñalados con nuestra más indiferente mirada?

¿Es tan complicado para el Gobierno, conseguir y haber enviado unas cuantas cajas de Amocixilina, Paracetamol o Dexametasona al sur de país para evitar semejantes pérdidas de inocentes niños; y fue tan fácil haber abastecido de ridículas mascarillas y pabellones sin sentido en nuestra siempre preocupada y paranoica Lima Metropolitana?

¿Da más rating televisivo peleas entre vedettes, la fiesta de la corrupta hija de nuestro triste ex presidente o madres paranoicas sacando a sus hijos de las escuelas más privadas, que insignificantes 140 niños muertos de un friecito de casi 20 grados bajo 0?

¿Se puede tener, sr. ministro de salud, (sí con minúsculas) sangre en la cara para afirmar, luego de sabida la noticia, que “nuestro índice de mortalidad infantil ha bajado considerablemente y porque se trabajó arduamente en ello”?

Al presidente, políticos y gobernantes se les debe recordar diariamente que esta gente es Nuestra Gente. Que el Perú somos todos, no sólo ustedes.

Que en sus campañas políticas, donde bailotean y comen sus platos típicos, son ellos quienes los eligen bajo sus promesas de un futuro prometedor. Que ellos no quieren lujos, ni yates ni casas frente al mar: ellos quieren eso que a ustedes se les hace indiferente: calidad de vida.

Simple Agua.
Simple Alimento.
Simple Salud.

Todo este país es Nuestra Casa. Y lo que ocurra en Nuestra Casa, nos debe afectar a todos.

Ayudemos todos con lo que podamos: frazadas, medicinas, alimentos.
Es casi nuestra obligación.
Ya hay campañas donde poder hacerlo.
Mientras tanto esperemos sentados que aquellos que se dicen “Padres de la Patria” intenten siquiera responder tantas interrogantes y a la vez, por el amor de Dios, dejen al menos por un instante, de ser tan hijos de puta.

sábado, 11 de abril de 2009

Carta al Carpintero

Querido Carpintero:

Hace una semana supe que cumpliste años: 97 para ser exactos.

¡Qué ganas de vivir que tienes, en verdad! Siempre he de admirar eso en ti.

Desde niño, veía las ganas que le ponías a las cosas; esa fuerza mezclada con tu particular ternura para dejar por terminado todo lo que empezabas.

¿Recuerdas cuando construiste mi primera cama? Sí, aquella que aún conservo en Lima, con sus bordes torneados y aquel celeste con en el que se ocurrió pintarlo. Pudiste haberla barnizado solamente pero, siempre fuiste así de original con todo. Como los juguetes que inventabas para regalárnoslos a mi hermano y a mí.

En aquel mundo de fantasía (que confieso, aún conservo gracias a ti, querido carpintero) eras una suerte de Gepetto tratando de moldear Pinochos sin descanso. Sí, lo sé, te encantaba vernos sonreír, te encantaba que fuésemos siempre niños.

¿Recuerdas aquellas tardes cuando en tus momentos de descanso nos hacías aprender esas pintorescas poesías, las cuales recitábamos para hacer reír a nuestros padres? Cuántos recuerdos de aquellas épocas realmente, cuando las tristezas brillaban por sus ausencias y nos ahogábamos en eternos mares de despreocupación.

Aún recuerdo la primera vez que vi aquella mitad de dedo que perdiste trabajando con una sierra eléctrica. Te confieso ahora: me asustó. Creo que en fondo tú lo sabías, por eso nos hacías con tu mano el jueguito aquel del elefante caminando. Hasta en mi inocencia llegué a envidiar ese pedazo de extremidad faltante, para poder hacer yo el mismo ademán.

¿Y recuerdas que durante buen tiempo no podía pronunciar muy bien tu nombre? Claro, sé que fui muy torpe para eso de aprender a hablar hasta años después. “Tosé” te decía, ¿te acuerdas? Por supuesto que te acuerdas, pues hasta ahora te quedaste con el apelativo de “Tosesito”.

Siempre pensé que ese ojo el cual tenías medio caído era lo que hacía de tu rostro tan confiable a los demás. Como un pequeño guiñe de complicidad, como una muestra de afecto a todos. Sí, a todos, si en el barrio no había nadie que no te quisiera tanto. Y más aún, a pesar de que eras de poco hablar, un par de palabras tuyas y un gesto, bastaban como para te entregáramos sonrisas gratuitamente. Si cuando cumpliste 80 años, aquella modesta fiestecita se transformó en una casa abarrotada de gente sólo para saludarte y compartir contigo. Lo recuerdo bien.

¿Recuerdas la vez que, para ese campeonato de “fulbito” no pudimos conseguir arcos y construiste unos? Me dijiste:”No te preocupes, yo construyo unos de madera…”. Y en 20 minutos los tenías listos de la manera más improvisada y apurada. Que increíble de verdad. ¡Y recuerdas que al primer disparo al arco se partieron en pedazos? Te miré sorprendido y todos en silencio. Me miraste fijamente ¿te acuerdas?, para después soltar una carcajada que contagió a todos los allí presentes. Te escribo esto y no puedo dejar de reírme recordando aquello.

Y es que siempre fuiste así: te podías reír hasta de ti mismo de la manera más inconsciente e irreverente; creo que eso lo aprendí de ti también. Por eso prefiero tomarme las cosas con gracia ahora, así sea el más absurdo de los protagonistas.

Un día me contaste como conociste a aquella negra linda de la cual te enamoraste. Si fue hace mucho tiempo, lo sé. Y te casaste al fin con ella y tuviste dos hijos. Y me contaste también como ella murió cuando el mayor de ellos tenía apenas 4 años. Sé lo que habrás sufrido, más esa parte jamás me la contaste. Jamás te volviste a enamorar, mucho menos casarte. Al menos nadie te conoció otra mujer en la vida.

Te enamoraste una vez, y sólo una.

Y en el fondo sé que cuando ella murió debiste decirle un “espérame” al oído.

Pasó el tiempo y te fuiste lejos. Viajaste al norte y allá te quedaste en casa de tu hijo menor. Sé que sólo te visitaba cuando viajaba a esa ciudad: pero créeme, te extrañaba tanto. Tus juguetes, tus roperos; mis corridas a la salida de la escuela para que me ayudases a fabricar esas maquetas, tus camotes asados que nos convidabas en la tarde, tus historias, tus sonrisas de siempre.

Cumpliste 97 años. Yo hasta ahora no lo puedo creer.

¿Recuerdas que antes de venir a vivir a este país, viaje aquellas 12 horas sólo para visitarte?
Allí te vi, te abracé y vimos fútbol en la TV. Claro que sabes que no me gusta verlo, pero igual no podía dejar de sonreír cuando te sabías el nombre de cada uno de los jugadores. Ya no tenías los mismos movimientos, más si el mismo gesto tierno en tu rostro, a pesar del Parkinson.
Pasé solo unas horas contigo, lo sé.

¿Recuerdas lo que te dije cuando me iba con esos ojos enrojecidos que sabíamos bien disimular? A lo mejor no lo recuerdas, por eso te lo repito (y te lo repetiría eternamente):
“Te prometo que volveré a verte”.

Fuiste el mejor carpintero del mundo.

Fuiste la persona que serruchó cada tristeza en mi cara con cosas tan simples, para convertirlas en esperanza. La que barnizó tantos instantes en mi vida, para hacerla brillante, única y duradera. Fuiste quién torneo esa cabeza de madera que siempre fui, para que siga intentando cada día ser articuladamente mejor.

Fuiste (y eres) el mejor abuelo del mundo.

Recuerda, Te prometo que volveré a verte.

Tu nieto que te adora y agradecerá eternamente...

Pepe.



viernes, 27 de marzo de 2009

SSSSSSSUPERmercado.


En algún momento de Nuestras Vidas, hemos tenido la necesidad de hacer algún trámite, de donar sangre a cierto familiar que la requiera, de aprender algún cursillo de computación o de pedirle el catálogo de lencería a la tía más cercana. Todos tenemos necesidades en particular. Pero si hay algo en la cual todos somos inmersos, ya como un ritual casi imperceptible, es ir de compras al Supermercado.

Ir al Supermercado puede ser una aventura fascinante. No cualquiera puede salir ileso y mentalmente saludable ante aquella travesía. Es cuestión de Valientes tan sólo.

Suelo ir al mismo supermercado. No es que sea más barato, ni que me quede cerca, ni mucho menos. Es meramente costumbre. ¿Por qué? Ni idea, mis estimados. Debe haber algo subliminal en aquel acto que aún no percibo con detenimiento. Como una canción de Beatles al revés que me hace ir una y otra vez al mismo lugar.

Quise hacer un experimento hace unos días, y así analizar a detalle el porqué se me complica tanto la existencia en una situación para algunos tan poco complicada.

PRODUCTOS POR ADQUIRIR:
-1 Kilo de Arroz
-2 paquetes de Azúcar
-1 Kilo de Papas.
-Limones (los que en el momento se me ocurran)
-Desodorante, Jabón y Pasta dental.
-1/2 docena de huevos.

Nada podía ser tan difícil. Menos de una decena de cosillas, las escoges, pagas y te largas. Así de simple es la cuestión… así de ilusas siempre son mis creencias.

PRIMER OBSTÁCULO: Si no tienes una monedita de un peso, (cosa casi utópica en esta ciudad donde las monedas son tan abundantes como los policías cuidándote las espaldas en la calle) no podrás guardar tu bolso en los casilleros. Así que no me queda otra que acercarme al Guardia de seguridad que está en la puerta, y éste me deposita mis pertenencias en una bolsota donde tranquilamente entra una TV plasma, una impresora multifunción y doce kilos del mejor mondongo de la ciudad.

(Los que llevamos siempre consigo el maquillaje usamos bolso… ooook?”!)

Luego de aquella primera fase ya resuelta, listita en mano, suelo organizarme para hacer mi recorrido. Lo primero que tengo a la mano son los productos de aseo personal.

Lamentablemente, me percato, que está justo en los mismos módulos de tintes, cremas y demás menjunjes con que se embadurnan ese montón de viejecillas que tengo al frente. Pienso que sería un buen invento las bocinas en los carritos de compra, ya que por mas “permiso…”, “disculpe…”, estas señoras no tienen la más mínima intención de hacerte caso. Así que haciéndome el loco y mirando de reojo productos que jamás compraré, espero que las viejujas escojan entre el rubio cenizo y el ocre diarrea.

Optó por hacer un giro de 180° y evitarme el disgusto. Desodorante, jabones y pasta dental al carrito y se acabó la historia. Al dirigirme a la sección de frutas y verduras, paso por los estantes de ropa. Me detengo a ver unos pantalones. Al girar la cabeza a la derecha, veo a una señora muy chiquita ella, con gorrita y lentes oscuros, como un pequeño soldadito. Tiene unos calzoncillos en la mano y me mira detenidamente. Como mi señora madre hizo que me graduara de hijo con honores y menciones honrosas, adivino las intenciones de tal vez “puedo medirlos contigo a ver si le quedan a mi Juanito”, y como un Señor de mi porte y elegancia no se prestaría a semejante humillación, pongo turbo al carruaje y salgo disparado de aquella zona.

SEGUNDO OBSTÁCULO: Intento de amabilidad en sección de Verduras.
Cada persona tiene sus propias mañas o trucos al escoger las verduras, frutas, carnes y películas porno. Tienes tus propias tácticas para saber si está buena o no. Eso yo lo sé. Eso me enseñaron. Lo mismo debe haber pensado la señora parada detrás de mí, quien con una vocecilla que apenas puedo distinguir, me pide por favor si le puedo alcanzar aquellos limones colocados donde su brazo no puede llegar. Volteo y casi dando un brinco, me siento Frodo en su primer encuentro con Gollum. Obvio que asiento con la cabeza (temeroso aún) y estiro mi brazo para escoger los mejores del montón.

- ¿Estos le parece?, le pregunto
- No… no… esos que están más arriba, me responde.
- ¿Los verdes?, dudo
- ¡esoooos…!, afirma

Vuelvo a estirar el brazo y llego a tomar dos. Me pide (sin perder la amabilidad) si pueden ser esos dos que están más, más, más arriba. Esta señora debe pensar que soy el Hombre Chicle, porque en un ademán pocas veces visto, logro casi capturar aquellos verdes limones, mientras otros cinco caían al piso.

- ¿Cómo que están verdes no?, pregunta
- Si pues.

Al fin, escoge ella misma seis limones que se encuentran en la parte más baja y uno de los que torpemente boté al piso. Prometo mentalmente no ayudar nunca más a ninguna señora de por medio.

- Gracias hijito
- De nada… CUANDO QUIERA. ...(ay!)

Volteo y pienso si debo comprar lechugas. Pero recuerdo que en casa tengo alguna en la heladera. Tengo la maldita costumbre de subir los pies al carrito y deslizarme cual patinador sobre hielo por entre los mostradores. Hago ese estúpido ademán en dirección a las papas. Sin darme cuenta, choco con la esquina del mostrador y a mi lado, nuevamente, la Señora de los Anillos me sonríe en forma cómplice. Mucho antes de que por casualidad me pidiese escoger los mejores tubérculos de la estación, me detengo en la acelga (que nunca comeré), pero hacer pensar que sí ayudaría bien a disimular mis pocas ganas de ser amable.

- … es tan rica la acelga no?, me pregunta aquella
- Pero por supuesto, le respondo con fachas de cocinero gourmet

Después de pasar por la balanza, casi corriendo, escojo un paquete de huevos y contento, me doy cuenta que sólo me faltan dos cositas y terminado el asunto. Mientras llego a los estantes de arroz, un niñito sentado al borde del carrito, esperando que su buena mamá termine sus compras, me sonrie y me estira su manito. Le estiro la mía para que no sólo recoja la suya, sino estalle en llanto con unos alaridos dignos de un chimpancé enojado. La madre debe haber sospechado que en un descuido intenté torturar a su retoño, por la mirada que me lanzó, a lo que haciendo gala de mis dotes de manejador de situaciones, simplemente me largué del lugar, para casi atropellar a otro niño caminando. Repito en mi cabeza que “tal vez este día a Herodes se le ocurrió reencarnarse en este humilde peruano”.

Pasado el incidente, ya con muchas ganas de irme, bolsa de arroz y de azúcar al carrito para oir a una señora muy enojada a mi lado exclamando:

- ¡Qué caro están los precios Dios Mío!

Terminado esta frase hace su aparición la señora de los limones caídos para refutarle:

- Pero si más bien aquí los precios están más baratos me parece…
- ¿Más baratos?, pero si ya no alcanza la plata para nada- le dice la primera señora – la culpa la tienen esos del campo…
- No, a mi me parece que la culpa la tiene La Cristina..., responde la segunda (con respeto, pongámosle el apelativo de “Gollum” sólo para no confundir).

Y como a mí, estás discusiones me tienen hasta los huesos, así despacito, huyo para no verme comprometido en alguna interrogante que me vayan a otorgar. Casi de forma ilusa, voy a la caja pensando que allí se acaba todo, sabiendo en el fondo que es allí, donde viene lo difícil. Donde tendré que enfrentarme al monstruo final. Donde tendré que entrar en las tierras de Mordor y destruir el anillo (y de pasada, darle un empujón a Gollum para que se queme en sus océanos de fuego).

Es en esta parte del experimento donde las hipótesis se convierten en los Grandes Misterios sin resolver:

1) Si la caja dice “MAXIMO 10 ARTÍCULOS”, ¿es simple ganas de joder aparecerse allí con setecientas?

2) Si sabemos que cada papa, limón o cebolla NO tiene código de barras, ¿es simple OLVIDO no pesarlas antes?

3) Si hay un cartelote de “ESTA CAJA NO ADMITE TARJETAS”, ¿es hacerte perder el tiempo cuando aquella señora EXIGE pagar con cualquiera de sus 8 tarjetas de crédito?

4) Si en este mundo cada vez más acelerado (y cuando algunos sólo queremos llegar a casa para comer) ¿es parte del protocolo que la cajera se ponga a conversar con la amiga de la salida con el novio la noche anterior?

5) Si después de esperar tres cuartos de hora en la fila, la misma cajera te dice que pase a la siguiente caja porque esa acaba de cerrar: ¿está escrito en el Código Penal absolverme del delito si la mato a limonasos en la cabeza?

6) Si existe “CAJAS CON PRIORIDAD PARA MUJERES EMBARAZADAS”, “CAJAS PARA MAXIMO 10 Y 15 ARTICULOS”, “CAJA PARA TARJETAS DE CRÉDITO”,… ¿no debería existir a su vez “CAJAS PARA SEÑORAS CON GANAS DE CONVERTIRTE EL DÍA EN UNA CAGADA DE AQUELLAS”?

7) Si la verdad, NO te da la gana de donar tus 5 centavitos para aquella Fundación que recién te enteras que existe… ¿es dable que te observen como un ser malvado y un insensato cruel ser humano?

Pago, me doy cuenta que para estas ocho cositas tengo ocho bolsitas (total es gratis, no hay problema, así lleno mi casa de bolsas) y miro mi reloj…

FIN DEL EXPERIMENTO; TIEMPO TRANSCURRIDO: 1 hora con 12 minutos.
Ya con poca hambre, camino a casa, pienso en cada situación casi absurda que pase este día… en como algo cotidiano puede ser una experiencia tan demencial, tan desesperante e irracional. Pienso en que menos mal que salí de allí, pienso en…

-Uy chucha! me olvidé del aceite y el café.

Tendré que regresar mañana.
(¿¿¿Lo estaré haciendo a propósito???)

.

viernes, 20 de marzo de 2009

MACHO QUE SE RESPETA


Desde que nacemos nosotros los hombres (hablando netamente en masculino y no en especie), somos expuestos a una serie de interrogantes que, desde niños, nos cuestionan al detalle mas no nos resuelven…

¿Qué es ser hombre realmente?

Ser Hombre es ser Macho.
Si, es así.

Al menos así nos lo han inculcado. “Los Hombres no lloran hijito…”, debimos haber oído muchísimas veces desde infantes.
Si por aquellas estupideces propias de la edad metiste el dedote en el enchufe y te pasaste doce mil voltios en tres segundos, te aguantas mijito. No lloras, solo pones el mejor gesto de aguante y te metes la manito debajo de la axila y con tu mayor cara de huevón dices: “je, je… mira como quedo mi manito moradita y con humo”.
Si en la escuela el malosón grandote del grupo (ese cretino al cual a pesar de haber terminado la escuela hace 15 años aún te da ganas de hacerle un enema de ají con vidrio) te agarró y cual estropajo, frotó cada mejilla tuya por el piso, no puedes llorar: sólo te levantas, te sacudes, y en el peor de los casos, señalándolo con tu dedito lo amenazas y hablas de las virtudes amorosas de su mamá unas cuantas veces.
Si llegando a la adolescencia, la novia a la que profesabas amor eterno y con la cual habías planificado desde ya el nombre de cada uno de tus 14 hijos, te deja en tu cumpleaños para irse con tu mejor amigo, pues en la vida puedes llorar, no, no… es más, sonríes y dices : “no hay problema… igual ya no te quería”.

Y es que el Hombre tiene que ser insensible. El Macho en sí no puede demostrar sus sentimientos jamás. Está en el decálogo del Macho. Y al nacer uno aún sin firmarlo antes, ya es socio de esta hermandad. Y las hermandades están para respetarlas.

Cuando maduras, la situación se torna más firme.
No sólo tiendes a ser más Machote, sino que estás en la capacidad de diferenciar a quienes no lo son. Por ejemplo:

-Si tu amigo escucha Alejandro Sanz, Ricky Martin y Luis Miguel en vez de Sepultura, confirma que es marica.

-Si conoces algún Hombre que sabe más de 4 nombres de postres, de hecho que es mariconaso. El Machote, solo sabe que existe la torta de su vieja, la de chocolate y con las justas: el flan de la abuela.

-Si conoces a un hombre que tiene gato (y es soltero): PUTO. El Macho tiene perro, sin raza, con pulgas, si tiene sarna: mejor! (a menos que sea un Pitbull asesino que ya le haya sacado mínimo una oreja al vecino).

-El Hombre no se arregla antes de salir. Se baña (si es necesario solamente), no se peina, no plancha la ropa, no escoge el vestuario: solo cubre su cuerpo con ropa para que la policía no lo meta preso. Caso contrario, es gay.

-Si sabes de alguien que es fiel: PEOR. Es más que probable que sea súper homosexual. El hombre tiene mujer por necesidad simplemente. Siempre dicen que detrás del hombre hay una Gran Mujer… lo malo es que en medio esta tu novia o esposa que jode y jode.

-Si tienes un conocido que cocine, CONFIRMADO: ES PUTO. El Macho come para no morirse. Sabe simplemente freír un huevo, y si pudiese lo come crudo. La cocina es para la mujer, no hay más vuelta que darle.

-Si en la adolescencia conoces a algún compañero que afirma ser virgen aún, preocúpate: ES HOMOSEXUAL. El Macho debe iniciarse sexualmente a temprana edad. Si es con una prostituta, mejor. Si no te alcanzó la plata para pagar por sexo aún, te haces el loco y dices que si lo has hecho. ¿No querrás que te jodan los demás no?

-El Macho no ve películas románticas ni dramas. Está destinado para nosotros los Machos películas como “Terminator”, “Duro de Matar”, “El asesino de Abuelas III” y obvio todas las de Chuck Norris. Obvio que hay situaciones que escapan a la regla, como ver una película de Meg Ryan o Sandra Bullock, sólo si se le ven las tetas.

-El “Hombresote” que no juega Play Station es una señora. Y es más, si aún jugase y no le gusta los juegos de fútbol, es más marica aún.

-El Machoman no bebe coctelitos, daiquiris o traguitos con frutas. NO. Si conoces alguno que lo hace, demás afirmar que es bailarín. El Hombre no toma alcohol: el Hombre chupa. Cerveza, Ron, Wiskhy… mientras más grados de alcohol y te raspe más la garganta al pasar: MEJOR. Y tienes que emborracharte, terminar vomitando; ya si empiezas una pelea, te conviertes automáticamente en el Rey de los Machos. Pasas al siguiente nivel.

Y así tenemos mil formas para diferenciarnos a nosotros los Super Machos del demás de los mortales. El serlo en este mundo tan “mariconeado” es complicado y difícil. Y diariamente estamos expuestos a situaciones en las cuales se tiene que demostrar todo el poder de testosterona que llevamos dentro:

Cuando tu noviecita, en la puerta del cine viendo el afiche de la última película de Leonardo Di Caprio expresa: “ayyy que lindo que es!”, la común expresión del MACHO QUE SE RESPETA debería ser: “PERO SI DE HECHO ESE DEBE SER MARICONAAAASO!”.

Cuando entras a un baño público por esos apuros de la vida, NO se conversa con nadie. A lo mucho un saludo con la ceja, mirada siempre al frente (y si puedes, escupes).

Cuando tienes que felicitar a un amigo en su cumpleaños, por que aprobó sus exámenes, porque su divorcio salió más rápido de lo esperado o un camión le atropelló a la suegra, JAMÁS se le abraza; que le baste un par de palmotasos en la espalda, muchísimo menos el utilizar alguna palabra dulzona: no vayan a pensar que algunas maripositas revolotean tu cabeza ah?

Cuando le hables a tu viejo, NUNCA te refieras a él como “Papi”, “Papito” o alguna de esas rosquetadas. No, No… Mirada al cielo, barbilla en 45 grados y enérgicamente exclamas (si los pulmones te dan, gritas) un “Si Señor!”. Peor aún, ni se te ocurra decirle un “Te quiero”. NUNCA, NUNCA. Y mucho menos esperes algo así de él. Los viejos no quieren: te tuvieron para darle gusto a tu vieja nomás. Es un ciclo.

Cuando la novia, esposa, concubina, amante o vecina inquieta te pida un gesto romántico, debes responder con un NO rotundo: el Macho, queridos camaradas, es IMPOSIBLE que sea romántico. Cartitas de amor, ramitos de flores, chocolatitos y esas cosas déjaselas para el peluquero de la esquina. Con esfuerzo y como última alternativa, puedes regalarle una licuadora, una plancha o una olla, para que te atienda como se debe.

Cuando estés en un bar, NUNCA apoyes los coditos en la mesa. El Hombre con los cojones bien puestos se desparrama en la silla, abre las piernas (si puedes, cada 3 minutos te mandas una soberana rascada de entrepierna), y no subes las patas a la mesa solo para dejar espacio a la cerveza.

Nunca terminaríamos todos estos reglamentos para convertirnos en verdaderos exponentes del “Sexo Fuerte”. Macho no es cualquiera. Es casi una virtud.

Hay que meterse esto en la cabeza: Ser Hombre es ser Macho.

Eso nos enseñan, eso nos inculcan, eso nos exigen. Si faltamos a alguna de estas citas arriba mencionadas (y muchas otras que se escapan a mi memoria) corremos el riesgo de ser acusados de “sexualmente indecisos”.

Y así, conversando una de esas noches con Soledad, le comenté que me gustaría tener una hija.
¿Por qué?, pienso ahora.
Porque así no le jodo demasiado la existencia, metiéndole tanta mierda en la cabeza.

lunes, 16 de marzo de 2009

(EN MUDANZA...)


ANDO MUDANDOME.
Y LA MUDANZA ES UNA DE LAS COSAS QUE MAS ODIO DESPUES DE LAS CUCARACHAS Y LOS MOSQUITOS GORDOS.
APENAS ME INSTALE COMPLETAMENTE, (y obvio), A LOS SEÑORES DE SPEEDY SE LES DE LA PUTITA GANA DE REINSTALARNOS LA BANDA ANCHA NUEVAMENTE, ESTARE POR ESTOS LARES.

MIENTRAS TANTO, ANDO EN RECUPERACION DE LA BRONQUITIS ESPACIAL QUE ME DIO POR INHALAR PINTURA POR 3 DIAS Y TRAGARME UNOS 12 KILOS DE POLVO Y RESIDUOS NADA SALUDABLES.


GAJES DEL OFICIO.


UN SALUDO A TODOS.
POR AQUI VUELVO...PRONTO.
PORTENSE BIEN.

jueves, 19 de febrero de 2009

De Madrecitas y Otros Condimentos


Ayer, cuando ya me estaban saliendo raíces de las patas esperando a que el chofer del colectivo terminase tal vez de visitar a la amante, comerse un sanguchito, fumarse un pucho y tener la puta dignidad de pasar por la parada a recojernos a nosotros, ciudadanos trabajadores y sobretodo dignos (mientras se pueda); se acerca aquella madre con su hijo de aproximadamente 5 años (meses mas, meses menos) quién se ahogaba en un mar de lágrimas y lloriqueos sin fin.

Sin pensarlo dos veces, la madre levanta un brazo en un ademán que no había sido visto desde el record de lanzamiento de jabalina en las Olimpiadas de Berlín en el '36, y le manda un soberano (y muy sonoro) "coscorronaso" que hace al niño no sólo privarlo más en llanto, sino a su vez, convertir sus ojos volteados en una especie de camaléon humano.

-¿ Porqué llooraaaaásss....!? ¿PORQUÉ LLORAAAÁS...!?, preguntaba la madre cada segundo y medio.

Por un momento me dió ganas de responderle la pregunta.

- Señora, ¿no será por el traumatismo encéfalo craneano que le causó el golpecillo?, ¿o tal vez por su voz de Godzilla con la que le sarandea y destroza el tímpano, martillo, yunque y las trompas de eustaquio a su desmuelado y cachetoncito primogénito?

Pero, me quede calladito nomás.
Aunque eso me hizo pensar : para ser madre se necesita un talento especial.
O sea, no cualquier improvisada se va a mandar a ser madre así porque sí. No, no.
Claro, hijos puede tener cualquiera. Obvio.
(Aquí desde los 12 se permite inconcientemente.)
Pero ser madre y sobretodo, actuar como tal... es cosa seria.

Por ejemplo, cuando ibas a una fiesta, (esas primeras fiestas inolvidables), a punto de salir muy peinado, talqueado, perfumado .. y si había tiempo, bañado también, escuchabas :

- ..hey, hey, hey.. a donde crees que vas?
- A una fiesta mamá... regreso temprano.
- ¿Temprano como la otra vez que llegaste con el pan para el desayuno, ah??
- Mamá, por favor...no seas exagerada...
- Y ENCIMA ME INSULTAS! DIOS MÍO!, ...CRÍA CUERVOS Y TE SACARÁN LOS OJOS!
- Mamá no te estoy insultando!!!... solo te digo que...
- Y AHORA ME GRITAS!
- No te estoy gritando mamá, por Dios! yo solo...
- NO METAS A DIOS EN ESTO.. ERES IGUALITO A TU PADRE!
- Que tiene que ver el viejo en esto !???
- NO ME CONTESTES! QUE SOY TU MADRE... NO ME CONTESTES PORQUE TE PARTO EL HOCICO DE UNA Y..AHI VAS A VER... YA, ANDA A PONERTE ESA CHOMPITA DE LANA QUE TE TEJÍ PORQUE ESTÁ HACIENDO FRÍO.
- ......
- TE ESTOY HABLANDO! PORQUE NO ME CONTESTAS????
- .. porque tu me dijiste que no contestara...
- INSOLENTE "AHI"...! ESAS SON LAS COSAS QUE APRENDES EN LA CALLE! CLARO, VETE A CHUPAR CON ESOS ZANGANOS DE CUARTA QUE TIENES DE AMIGOS, MIENTRAS YO ME QUEDO AQUÍ: SOLA...!! COMO SIEMPRE!!!

Y luego de toda esta escena de película hindú que hacíamos?
Claro!, Igualito nos ibamos.
Porque sabemos que toda esa situación por parte de ellas era solo eso: ser madre.
Porque la madre siempre dramatiza, es telenovelera, sufrida.... Pero nos adora. Y nos hace todo ese berrinchito "porque nos adora, y quiere nuestro bien".

Y asi como nos adora, de la misma forma agranda, exagera...
Dibujas con crayones en la escuela un pato de mierda, tuerto, cabezón, deforme... y tu vieja ya quiere que se exponga en Louvre.
Cree que puedes ser el próximo Einstein sólo por que a los 16 años te sabías la tabla del 4.
Fríes un huevo por primera vez a los 28 años: te pregunta porque no abres un Restaurant y que siempre sintió tu alma de Cheff.
Así son nuestras progenitoras.
Y obviamente, requisito indispensable para ser madre: ver siempre hermoso y perfecto al hijo.
Uno puede nacer y catalogar como el ser humano mas espeluznante del país de aqui a las siguientes 2 décadas, pero la madre siempre lo ve lindo. Porque para una madre no hay hijo feo. Puedes ser mas horrible que cagar parado de manos, sin embargo, eso de que "lo importante es que nació sanito" no es válido para ellas.

A la vez, las madres tienen ese talento especial, innato y único para hacerte quedar en el mayor de los ridículos. Pueden enseñarle tus fotos de niño desnudo a tus amigas. Pueden comentar delante de tus suegros de "aquella imitación a Chayanne" que hacías de pequeño (y no contenta con eso, te obligan a hacerlo, asi tengas 54 años y 3 hijos universitarios). Te compran un pantalón y te tocan la entrepierna delante de media tienda. Grita en una actuación tuya del colegio "¡Ese es mi hijo y yo lo hice solita!", pancarta en mano.

La mayoría de ellas tienen ciertos poderes de clarividencia. Son como una versión de David Blane con falda, rulero y pantuflas.
- ¡No corras oye que te vas a caer! ...(y te caes)
- ¡Abrigate que te vas a resfriar muchachito del demonio! ...(y te resfrias)
- ¡Come despacio que te vas a atragantar!... (y te atragantas)
- ¡Claro, sigue chupando nomás que mañana vas a estar dando lástima! ... (y al día siguiente, con una resaca de las mil putas, das lástima)
- ¡ten cuidado que esa chica parece puta! ... (... y es reputa!)
Es como si estuvieran bendecidas por un poder divino. Jode admitirlo, pero tienen razón tantas veces que, es mejor hacerse el loco y decirle: " Ya mamá, como si tu todo lo supieras!.. todo va a salir bien!
(... y te vá para el culo).

Las madrecitas estas que nos dió el señor, pueden hacernos pasar en esta película de la vida, de galán inmortal, a el más maldito de los villanos; de Nelson Mandela a Osama Bin Laden; de Aragorn a Sauron; de Bambi a Cristina Kirchner...:

- Estee... mamita?
- ¿Dime mi principito precioso?
- esteee.. no se que hice en el televisor pero ya no enciende....
- Toda la vida el mismo animal de siempre jodiendome la vida !!!!!

- Mamita de mi corazón...
- ¿Qué pasó pedacito de mi corazón?
- No nada, solo que.. te acuerdas de ese jarrón de la abuela, ya no lo necesitabas no?
- Ay de ti engendro del infierno que le hayas hecho algo!!!!!!

- Señora Mía!, Creadora de mis días, Santificada e Inmaculada...
- ¿Dime mi pancito con mermelada...?
- .. ehh.. la maestra me expulsó tres días porque me encontró una revista porno en la carpeta...
- ¡¡¡Pervertido del demonio..!!!! ¿Qué hice yo para merecer esto, Señor?... Saliste igual a tu padre.. igual a tu padre, carajo..!

El ser madre es una enseñanza de generación en generación.
No sólo en el comportarse, sino hay una serie de frases en las cuales ellas se hacen comúnes:
- ¡Que bonita hora de llegar no?
- ¡Ahora que llegue tu padre, vas a ver...!
- ¿Dios me castiga con estos hijos...!?
- ¿Hasta que te acuerdas que tienes madre, no?
- Cuando tengas tu propia casa.. ahi, haz lo que quieras!
- ¿No te levantas de ahí hasta que hayas comido todo ok?
- Muy bonito, muy bonito, no?


Pero bueno.
Las madres son unos seres a las que necesitamos, para aprender, entre puteada y reputeada.
Nos hacen toda esta serie de cosas, nos desesperan algunas veces, nos cagan de risa en otras (muy, pero muy en secreto obviamente).

Y ahora, pensando en mi vieja, se me viene a la mente la frase que escuche por años:
"Abrigate Pepito... lo último que me faltaba es que te enfermes!".
Y me rio.
No de burla.
Sino, porque sin ellas, todos nosotros, no hubiesemos sobrevivido allá afuera, donde la vida de torna mala.
Y ellas, con sus defectos y mil virtudes, nos protegieron.
Y lograron (o trataron) de hacernos hombres de bien.

- Ya te quiero ver cuando tengas tus hijos, muchacho del demonio...!!!
- Si mamá, ...sabes que hace mas de año y medio me muero por darte un beso?

(y ahora, debo conformarme al oirte al teléfono).

Para ser madre se necesita un talento especial.
Es difícil serlo.
Y día a día, ellas hacen que, para nosotros, nos sea muy fácil ser hijos.
Mil Gracias Vieja.

jueves, 8 de enero de 2009

...por los amigos, que ojalá nunca me falten. (re publicación)





"La amistad (del latín amicus; amigo, que posiblemente se derivó de amore, amar) es una relación afectiva entre dos o más personas. La amistad es una de las más comunes relaciones interpersonales que la mayoría de los seres humanos tienen en la vida."



A lo largo de la vida uno crece llenándose de experiencias miles, afortunadas algunas, desafortunadas otras... amores y desamores, sonrisas y uno que otro lloriqueo de quinceañera enamorada... pero es parte del proceso de crecer, madurar... experimentar... y sentirse un poco mas grandecito (o grandecita, en su defecto).

Pero si hay algo que es común denominador en todas estas etapas que nos regala la vida (sin previa autorización de nuestra parte), son los amigos.

Los amigos estan presentes en todo el largo camino de la vida. Para bien o para mal, pero allí están siempre. Cada cual con sus personalidades, actitudes, manías y desenfrenos que los hacen únicos. Y así, únicos los instantes compartidos con ellos...

Tras una larga y extenuante investigación realizada por el área de antropología, cosmetología, corte y confección de este su didáctico blog, se llegó a la siguiente clasificación de amigos...
(sin orden en particular)... :

El Intelectual:  ( maximun cerebritus est ).- Es aquel que todo lo sabe. El que interrumpe una conversación para explicarte los orígenes de la cerveza y los efectos de la caida de la bolsa en la reproducción del canguro australiano. Es el que se sabe todas las capitales de los paises de nuestro planeta, moneda, clima y numero de habitantes, así como cuantas bacterias hay en los satélites de Jupiter. Es el que puede terminar un relato con algo como : "Por fortuna, la incoherencia del mundo parece ser de índole solamente cuantitativa... Franz Kafka, Obras Completas, 1979, editorial Patito feo, Madrid, España, página 47, capítulo 12, párrafo 3, fuente Helvética a 8 puntos, cursiva...". 
Y de repente, te hace sentir el hombre mas imbécil del planeta.

El Tacaño:  ( monetaris agarradum ).- Es el que se larga al baño cuando piden la cuenta. El que sale a comer con el grupete y pide siempre "agüita nomás porque estoy mal de la panza". El que nunca tiene cambio. El que te regala en tu cumpleaños lo mismo que le regalaste el año pasado (incluido papel y moño). Al que lo mandas a comprar "Coca Cola" y te trae "Kola Real".  Al que le preguntas: "¿Vamos al cine?" y te responde: "¿Cuándo, el martes?". Al que siempre le oirás la frase de "putamadre esto es un robo ah?".

El Hincha:  ( chupamedius absolutis ).- Es ese personaje que te celebra cualquier comentario... el que se ríe antes de que acabes el chiste. Siempre estará sentado a tu lado en algún bar. El que te toma fotos con su celular 5 veces por salida. El que siempre dice cuando vas al baño : "...esperame, yo voy contigo..". El que te llama a las 3 de la mañana para preguntarte "que haces...?". El que sabes que su hijo se llamará como tú.

La Lady:  (damiselum delicatessis fashionorus ).- Especie de señorita con unos modales excesivamente delicados. Es aquella que te puede esperar tres horas en el auto, porque cuando ya ibas atragantandote la mitad de la pizza, no le abriste la puerta del vehículo. La que pide daikiri de melones escandinavos en la sangucheria de la esquina (que de gracia divina tiene cerveza y en vaso descartable). La que va con tacones altos al campamento. La que te dice al sonarte la nariz : " ayy asquerooooso!"... (como si a ella le saliesen mariposas de sus fosas nasales).

El Sinverguenza:  ( conchudus extremis ).- El que cuando va a tu casa se traga todo. El que te dice con descaro: "que buen par de tetas tiene tu novia". Es ese que se roba la cerveza de la mesa de al lado. El que saluda a tu madre mientras se saca un moco con el dedo. El que te pide el celu y se tira todo el crédito. Es el que enciende cigarrillos con las velitas de la iglesia. El que siempre te hace pasar verguenzas. El que le grita a la mesera de un restaurante "flaquitaaaa..!!! ya pues hijita hasta que hora te espero???... tas' matando a la vaca...?".

El Freak :  ( extrañus locus des mierdis est ).- Es el loco del grupo. El que se pone medias de diferente color. El que tiene el peinado extremadamente raro. El que miras y piensas : "Será humano este huevón?". El que pide una hamburguesa con palitos chinos. El que siempre te cuenta de bandas punks Finlandesas y Sudafricanas. El que se sienta al final de la mesa y fuma sin parar. Es ese que cuando invitas a tu casa tu madre te pregunta sutilmente: "Hijito,... ULTIMA VEZ QUE ME TRAES ESO A LA CASA".

El Cantante:  ( angurrientus melodicus ).- Este personaje, donde vaya, va con su guitarra... y siempre te toca la mismas putas canciones. Es el "trovador" frustrado. Te desanima la fiesta con la canción mas triste de la historia. (y siempre antes de tocar la bendita guitarrita se pasa por lo menos 45 minutos afinando el instrumento mientras por obligación tenemos que esperar "ansiosos"). Nadie le pide que toque, pero él se siente Super Star. Él no te canta "Cumpleaños Feliz", este huevón te toca una ópera completa.

El Indeseable:  ( hijodeputis malnacidus ).- Es el que le cuenta a todos sobre las clases de ballet clásico que tenías de niño. (?¡?). El que te echa cenizas de cigarrillo en la cerveza. El que te filma cagando y lo sube a internet. El que llega a tu casa a la hora del almuerzo y jode a tu vieja destapándole las ollas. El que revienta un petardo en Noche Buena sobre la mesa de la cocina de tu tía. Es el que te manda mensajes de texto anónimos diciendo: "papito, hazme tuya como anoche", cuando cumples un año con tu novia. El que pide "Macarena", en la discoteca. El que pide pizzas y los manda a tu casa. Es el que abraza y apachurra a tu novia y te dice: "no te molesta no?".

El Borracho: ( alcoholicus enpedis vomiticosis ).- Es el primero que se emborracha. Siempre tienes que llevarlo a la casa porque con las justas puede mantener su alma pegada al cuerpo. Es el que te vomita la cocina y despues te abraza. El que con ojos rojisimos y semicerrados, te dice "sabes que te quiero?" (y llora). Es el que toma el vino como si fuese coca cola. El que se mete a tu baño y se empuja el Listerine. Al que dejabas en la puerta de su casa, y escuchabas como la madre le desgranputaba la vida... mientras corrias.

El Pesimista: ( malaondicusis cagadorus ).- Siempre te repite que el mundo es una mierda. Interrumpe conversaciones para contarte lo mal que le va en el trabajo y como piensa que aquella caries puede ser cáncer. Es Viernes a la noche, y ya esta exclamando: "putamadre!!!, ya viene el lunes de mierda!". Es ese que después de chocar vasos y decir "Salud!", repite : "si pues.. que nos queda no?". El que te manda e-mails con articulos sobre el calentamiento global y la llegada de los jinetes del apopcalípsis. Es el que te abraza en tu cumpleaños mientras te dice al oído: "un año menos de vida eh?".

El gordito: ( sobrepesus simpaticolum ).- Este es simplemente gordito. Nació gordito y cumple su papel: ser gordito. Simpaticón, bromista, siempre sonriente. En todo grupo siempre hay un gordito... (o muchos otros que con el tiempo comienzan a postular al puesto...).

El Super Pilas: ( desenfrenadim hiperactivus ).- Siempre quiere hacer algo... no puede estar quieto. Es el que va al cine con Yo-Yo. El que baila desde que llega hasta que comienzan a subir las sillas a la mesa. El que llega a tu casa bailando cha cha chá. El que te arma todas las carpas en el campamento. El que hace pogo en un concierto de Pablo Milanés. El que te interrumpe toda conversa para decirte : "Ahh claaaaaaaaaro.. yo tambien!"... (mientras se balancea en la silla). Hiperactivo para la mierda...

El Timido: ( inexpresivus homogenium ).- Es el que te manda un mensaje de texto diciendote : "voy a tu casa", llega, se sienta y ni te mira. El que nunca tuvo novia. Es el que celebra su cumpleaños por web cam. El que sospechas es mudo pero por verguenza no se lo preguntas. El que prefiere orinarse los pantalones antes de pedirte prestado el baño. El que saca a bailar a una chica por mensaje de texto. El que ni sabes donde vive, solo aparece.

El Farsante: ( palabradoris fanfarroneus ).- Es aquel que siempre estuvo presente en los acontecimientos mas importantes de la historia. El que estuvo en la caída del muro y en la guerra con Chile. El que fue ex de la modelo de moda. El que empieza una conversación con algo como : "Cuando yo llegaba a Indonesia...". El que te pide canciones para grabarlas en su Ipod y sólo tiene walkman con cassetera. El que le dió la mano al Papa y se tomo fotos con Ghandi. El que tiene de amigo en el Facebook a John Lennon. El que te cuenta se cansó luego del 17 avo orgasmo.

El Famoso: ( socializadis cancherus ).- Este personaje conoce a media ciudad. Discoteca que va, lo dejan pasar gratis. Pide tragos y no le cobran. Te presenta a las mejores chicas. El que recibe un mensaje de texto y te dice...: "... como jode la Portman, ah?". Al que le propones sacar a bailar a unas chicas, y te dice: "... esperame que ahora vienen a sacarme..".

Y así podríamos obviar unos cuantos, u olvidar otros. Pero personajes asi, nos hemos topado todos en algún momento de nuestras vidas... o, claro, siendo un poco analíticos, hemos tenido (o tenemos) un poquito de cada uno de ellos...

La amistad es algo a lo que yo valoro mucho. Pueden dar crédito aquellos amigos que, desde tiempos remotos (y no por dar fé a mi iniciada vejez), hemos compartido una y mil cosas. Uno no elige a los amigos, me decía mi madre, al final entre nosotros escogemos estar juntos. Y cada quien con su personalidad, manías y costumbres se les necesita. 
Y a veces ni los soportamos... a veces lo intoleramos, pero se les quiere y mucho...

Pero creanme, amigos mios, gracias a ustedes, no sólo tendría mil aventuras que contar... si no que, simplemente, el tenerlos aquí,  muy dentro mío... hacen (he hicieron) que yo sea un hombre mejor.

Y como siempre escucho por ahi : "Todo cambia, todos cambian..."
A todos, mis amigos, estos que he nombrado, lo juro, no los podría cambiar.

... y me pregunto: "¿...amigos.. por siempre amigos...?".
Claro que sí. 
Ustedes lo saben bien.

(con todos ustedes... choque de vasos ruidosos, gritos de "Salud" y mil sonrisas completamente gratis... sin más ni más.. )

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lunes, 22 de diciembre de 2008

El Viejo



Mi viejo es un tipazo.
Poco o nada he escrito alguna vez sobre él, pero quise empezar así: recordándome y contándoles lo que para mí es: un tipazo.

Sin saberlo, y mucho menos proponiéndoselo, él es el artífice de muchas de las mejores cosas que tengo en la vida. Si, me suena un poco raro aquello en el presente , pero lo mejor de mí se lo debo a mi viejo.
Y estoy segurísimo que él: ni idea.

Cuando niño me regalo un póster de un cuadro de Dalí: y me volvió un fanático encarnecido de este artista, de la pintura en sí.. y de sus buenas artes... y eso que para mi viejo Dalí es “ese viejo de mierda cara de loco con los bigotes extraños…”

Fue él quien me compró mi primer "cassete" de música... (me regalo el primer álbum de Iron Maiden sin saber que convertiría a su hijo en un apasionado de aquella "música del demonio que escuchas hijito", según mi madre).
Cuando era niño, mi viejo tenía una colección de vinilos muy grande… y a veces “para que no joda ese hijo suyo”, me regalaba uno de cuando en vez… para que yo le dé vueltas interminables en el antiguo tornamesa, grabando así esas melodías en mi cabeza… para siempre.

Cierto día, me dio unos pinceles y témperas, mientras me contaba de "aquellos dos cuadros que pintó de joven" los cuales por cierto jamás vi,  pero el cual me marcó verlo como "el pintor que nunca pudo ser".
Si sé pintar y dibujar, es sólo culpa de él.

El viejo puede parecer una persona irresponsable. Es un niño en cuerpo de hombre... por eso mi madre lo putea tanto y con extrema dedicación…
Siempre sonriente, siempre haciendo chistes (es una de las pocas personas que al contar uno de estos, se coloca en el lugar del protagonista...: "una vez estaba yo en un avión con un alemán, un chino..", cosas así…) mi viejo puede contarte de “aquella vez que estuvo en el Himalaya…”, cuando lo más cercano a eso es cuando subió al morro Solar y en fin, porque se equivocó de camino…

El viejo no habla: el grita; habla en supersónico.
Su voz es como millones de decibeles rebotando en los tímpanos… puede estar hablando por celular a 3 cuadras, y lo escuchas.

El viejo canta siempre... y si no se sabe la letra, te la inventa... puede destruirte el inglés en 3 segundos, pero igual terminas cagándote de risa.

El viejo pone apodos a todo el mundo, por donde pasa, jode... y me hace reír mucho... todo el tiempo en exceso.
Tiene una rapidez mental para ese tipo de cosas.

... mi viejo es uno de los pocos padres que, al querer comprarse un auto, les pide a sus infantes hijos que lo escojan... y nosotros, en nuestros gloriosos 15 minutos de estupidez mas purita, le escogimos uno simplemente porque nos gustó una calcomanía de un tiburón en la parte trasera.
Y ese extraño auto, sin pensarlo más, lo compró... sólo por darnos el gusto.

… mi viejo es el mejor puteando cuando maneja, tiene un talento casi divino para lanzarte las mejores frases bajando el vidrio. Asimismo, subirte de copiloto al auto con él, es el equivalente a lanzarte desde un avión teniendo de paracaídas una bolsa plástica, porque maneja como si lo persiguiera Godzilla.

… mi viejo puede ponerse un día una camiseta de Metallica… y al otro día una de Hannah Montana, es decir, le importa un reverendo carajo lo que le piensen de él.

... mi viejo puteaba en las mañanas por la falta de tiempo... pero igual me sorprendía temprano en mi oficina con un par de sándwiches y un buen jugo de naranja...

… mi viejo se aparece por la casa a veces a las 4:00 am., te despierta solo para preguntarte: “¿Estás durmiendo?”

... mi viejo cocina buenísimo... y si no comentas algo al respecto de su platillo... te joderá sutilmente hasta que lo hagas...

... mi viejo nunca dice "te quiero" (“esas son mariconadas…”), pero sus detalles te martillan su cariño incondicional en la cabeza... siempre….
… aunque en varias oportunidades, irónicamente, llora cuando lo abrazas.

... para mi viejo, las películas no tienen ningún puto sentido si no sale Chuck Norris.

... mi viejo se llama como yo... y creo que de él, he heredado esa capacidad para ser tan soñador y que nos sucedan cosas tan jaladas de los pelos siempre.

Y mi viejo está en mi cabeza a diario.....
Cuando no está, a mi viejo lo extraño por montones, como ahora.

Él me enseño a caminar.
Y así, ya de grandes, creo que juntos empezamos a dar saltos en la vida...
…hasta que un día, me soltó para que el volar, sea un aprendizaje solitario.

-Papá: ".. hey hijo, paso por la casa y vamos a comemos un ceviche?"
-Pepe: " sale papá... te espero ...!"
-Papá: " pero rapidito nomás hijo, porque tu sabes que tengo que hacer esto y.."
-Pepe: " jaja... ya viejo, ven nomás y no jodas!"
-Papá: “jaja… Huevón!”

Mi viejo es un tipazo...
GRACIAS Viejo.
Aunque hoy no pueda darte un beso personalmente, sabes que nos vamos a cagar de risa un rato al llamarte en la mañana.

Nunca te mueras...

Por favor.

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