domingo, 6 de marzo de 2011

ruidillos cinematográficos.


La semana pasada se respiraba en el ambiente un leve airecillo cinéfilo con todo el tema de los premios Oscar, y yo, que soy una persona que no se quiere mantener ajena a este tipo de acontecimientos de importancia universal, me dije cierto día: “Pepe, vamos al cine”.

Bueno, para no faltar a la verdad, las razones fueron las siguientes:

1) Mi ‘dealer’ de DVDs piratas se había tomado sus merecidas vacaciones, así que no me quedaba otra que ir al cine… (y adelantándome a algún tipo de comentario que Uds puedan afirmar, no estoy haciendo una apología a la piratería, pero.. vamos.. ¿quién no ha comprado alguna película pirata alguna vez? ¿quién no ha pensado alguna vez contrabandear con colmillos de marfil? o ¿a quién no se le ha pasado por la cabeza en algún momento traficar con niños africanos?... son cosas de lo más normales, mis queridos amigos).

2) No quería que en mi próxima reunión extracurricular, evento corporativo o fiestecita de barrio alguien me pregunte : “Oye Pepe, ¿has visto la película tal…?” y yo responder con un “uhmm, no”, sino mas bien con un estruendoso : “claaaaaaaaaaaro pues broooooderr….”, y quedar como el mejor exponente del cine actual.

3) Era martes y la entrada estaba a mitad de precio.

Entre tantos estrenos en la cartelera, escogí ver “Black Swan” (‘Cisne negro’ para los que aún no dominan por completo el húngaro), por la única y exclusiva razón de que Natalie Portman es a mi parecer la mujer más hermosa del planeta, OBVIO después de mi madre (no sé si se enteraron, pero mi vieja ha comenzado a leer mi blog, y porsiacaso me aseguro). Así que muy campante, mirada en alto y dando pequeños saltillos cual contento roedor egipcio, me dispuse a ir al cine; solo como de costumbre, porque me es mucho más cómodo que ir acompañado (si a eso le agregamos que ando más sólo que la putísima madre).

Ya instalado en la sala del cine, lucesitas apagadas, y Coca Cola muy helada en mano, en plena tanda de comerciales me puse a analizar a mi alrededor el festín de “extravagancias” que uno puede encontrar en un lugar como este (“extravagancias” es una forma sutil de decir “puritas ganitas de joder”):

- Siempre hay un tipo hablando por celular. O sea, por más que sale tremendo mensajote de 17 metros por 9 en la pantalla que dice: “por favor apaguen sus celulares” siempre hay un necio. Y encima, tiene un ringtone con el reggaetón más espantoso. Y no habla: grita en supersónico.

- Algunos llevan comida como si estuviésemos a puertas de alguna profecía Maya. No sería problema aquello si no fuese porque en plena ingesta de alimentos, hacen el ruido equivalente al que haría un Velociraptor masticándose a una abuelita con osteoporosis.

- Debe haber algún tipo de esencia afrodisiaca en las salas de cine, porque pasa que de ley, tiene que haber algún par de amantes despreocupados (y siempre delante de de uno) prodigándose amor eterno de una manera tan pero tan física, que prácticamente entre lamidas y besos, están enjuagándole la cabeza y cabellera a la pareja…

- Nunca falta el payasín y super divertirijisillo individuo que en las escenas cómicas, no sólo se ríe abriendo toda la magnitud que le ofrece el hocico (mostrándote además todo su bolo alimenticio), si no que aparte de eso: aplaude como orangután de circo tailandés.

- Hablando de comidas, ¿será la oscuridad la que hace a la gente introducir un pop corn a la boca y dejar caer otros catorce al piso?, porque siempre al prender las luces, tremenda chanchada que hay…! Hay que agradecer a todos los cielos que en las cafeterías del cine no venden arroz con pollo o pulpos a la parrilla, que si no…

- Siempre, en toda función, hay un sujeto (a) que se sabe la película completa y empieza a adelantarte las escenas, al cual muy cortésmente dan ganas de acercase y dándole un golpesillo en el hombro expresarle :”… hey, flaquito (a), disculpa que te interrumpa, no?, pero si ya viste la película, corazoncito… PARA QUE RECONCHA VIENES Y ENCIMA JODES TU Y ESA CARA DE EXPERMIMENTO GENETICO, POR LA PUTISIMA MADRE, AH?”

- En toda sala de cine, siempre hay un niño que jode y jode, de esos que te hace suspirar y susurrar mirando al cielo: “Diosito lindo, hazte una y mándanos a Herodes nuevamente…!


En fin, todas estas cuestiones las pasé por alto ya que forman prácticamente parte de la tradición cinéfila, así que bien acomodadito y muy atento, opté por disfrutar la película. Todo andaba de maravillas cuando, intempestivamente, se oye un sonido tan pero tan extraño, que sólo me hacía pensar en que por debajo de nuestros asientos había una estación de trenes Liliputiense o que alguien en la sala era un imitador genial y estaba practicando el número del Tigre de Bengala agripado…

… lamentablemente, tarde me di cuenta que aquel estruendoso sonido salía de lo más profundo de mis entrañas, el cual me hizo acordar en el acto que hasta ese momento no había tomado ni desayuno ni almorzado, por lo tanto, mi ovoide cuerpecillo reclamaba (a su modo muy sonoro y particular) algún tipo de alimento, ya sea un ramillete de alfalfa o alguna tierna gacela con la cual saciar de algún modo a ese estomaguito mío tan prepotente.

Como era de esperarse, me hice el desentendido del asunto y pensé “bueno, si tengo hambre… pero bueno, donde consigo en este momento un jabalí al palo con papas doradas al mojo de ajo, no?”, así que con la mejor carita de huevón seguí con la mirada fija en la pantalla. Pero mis órganos internos tienen la cualidad de gobernarse de manera muy independiente, por lo que minutos después, otro sonido hace eco dentro del salón. Esta vez no me cabía dudas: o estaba en mi decimo cuarto mes de gestación de gemelos, o tres Aliens, muy ‘metaleros’ ellos, estaban ensayando con su banda dentro de esta panza mía.

Gracias a que el Señor que está en los cielos, aparte del talento para el tango, me dió el de la actuación, cada vez que los concurrentes volteaban a mi lugar para mirar de donde provenían aquellos sonidos tan galácticos, yo, muy fiel a la astucia digna del Avispón Verde, volteaba a mirar al tipo de al lado como preguntándole “uy hermanito... Qué paso?” (Y así, la libraba un poco).

Ya que estos sonidos eran incesantes y cada vez más musicales, en toda la grandeza de mi inteligencia, opté por tomar la mayor cantidad de Coca Cola, ya que en este cerebrito prodigioso, se me ocurrió la iluminada idea que con eso “engañaría a alguno de los cuatro vacunos estómagos que me regaló la naturaleza”.

NOTA MENTAL: nunca, pero nunca, por favor, ingieras Coca Cola helada (y menos de un tirón) cuando el estómago te suene, ya que aquellas ondas sonoras se convertirán en el equivalente a un dragón japonés haciendo gárgaras con vidrio molido.

Y así fue: si antes mi estómago, páncreas y molleja sonaban de una manera espantosa, ahora aquel audio era un remix electrónico de 12 pulgadas. Y ya que las miradas ajenas se asomaban cada vez más constantes a mi posición, opté por girar la cabeza y susurrar sutilmente al adolescente de al lado un “shhhh... no hagas ruido pues ‘broder’, donde estamos?”, a lo que este, muy sorprendido y silencioso, optó por hacer mutis muy extrañado con cierta complicidad gratuita.

De esta manera, convertí toda la función cinematográfica del “Cisne Negro” en una suerte de “Ganso Ruidoso”, y aprendí que en cada mirada curiosa de los demás hacia mi persona producto de los ruidillos aquellos, debía girar la cabeza en negativa con cierta mirada de “que muchachito este, no?”, señalando con la ceja muy asolapadamente al individuo de al lado. Pero obviamente no era maldad: era supervivencia.

Y estoy más que seguro, que el chiquillo de al lado, gustoso y heroicamente, se inmoló por salvar la muy trabajada reputación de este servidor. Yo en su lugar, con el mayor de los patriotismos hubiera hecho lo mismo con humildad y alegría.

Ya terminada la función (obviamente fui uno de los primeros en salir), me dirigí a pasos agigantados a la primera cafetería cercana, para aplacar de alguna manera a este mamífero y hambriento cuerpecillo. Mientras sacaba dinero de mi billetera haciendo la cola para pagar, un niño de aproximadamente 8 años pasa corriendo frente a mí y sin querer, roza con un empujoncillo a la elegantona señora centímetros delante.

Casi de inmediato la señora voltea y me mira atenta (y algo enfadada) como exigiéndome una explicación, a lo que volteo a buscar al infante ya en ese momento bastantes metros alejado…

- “Discúlpeme señora, fue sin querer…”, atiné a expresarle, culpándome y agachando un poco la cabeza frente a su cara de pocos amigos, mientras mirando al niño a lo lejos pensaba:

“…que mocoso hijo de puta!”

.

24 comentarios:

OKIPERU ® dijo...

Jajajajaja... muy buena!

Elmo Nofeo dijo...

Lo que se hace se paga;
tú se la haces a un adolescente y
un chibolo te la hace a ti.

Juancarlos dijo...

las parejitas calentonas...un clásico.

† David der Nacht † dijo...

Recuerdo que en Transformers 2, había llegado tarde a la función y para mi suerte, que ya andaba más renegón que la pucptamare, la película "se colgó". Habían pasado como 30 minutos de película y yo fui el primero en gritar "Desde el inicio carajo!" y se les ocurre poner desde los trailers. Yo no me dí cuenta y grité a todo pulmón "NO SE PARECE NI UNA PUTA MIERDA!" [luego me explicaron lo sucedido y calladito nomás]

Buen post don Pepe.

Daniela B. dijo...

a que cine fuiste ah!? ajajajajajajaja

Gary Rivera dijo...

jajajaja El destino parece que de tres funciones en dos me tope! con el tarado del celular o la parejita calenturienta!! o peor aun con el chibolo de mierda! que no deja de hablar!!!


Pero el peor especimen de todos! me paso hoy!
Una cojuda que no le contaba a su amiga cada escena! o peor aun se la explicaba! Quise matarla! le hice roche! y me fui dos lineas mas abajo!!

Julianna Gromer dijo...

=)

jajajaja,
SIEMPRE la pareja calentona,
el cojudo que aplade tipo foca,
un niño llorando a mares,
unos idiotas contando partes de la película y pf... xD!
ay Pp!

P.E.P.E. ® dijo...

OKIPERU:
gracias mano.
un abrazo.

Elmo:
si, ya estaba karmeado.. por eso.
un abrazo Elmo.

Juancarlos:
mas que un clásico, una tradición.
saludos.

David der Nacht:
jaja.
osea.. yo nunca tanto ah?. tu me cagaste.. jaja
gracias mano, un abrazo.

Daniela B:
Cineplanet San Miguel.
jeje

Gary:
te has dado cuenta que en el cine no hay detector de armas...
he ahi la solución!
XD
saludos.

Julianna:
todas esas cosas: siempre.
como un común denominador.
ay Serpentina !

Anónimo dijo...

Me parece o Alf también tiene 4 estómagos? jajaja
Pero sí, lo que dices es cierto y eso que no fuistes a ver "amigos con derecho" :S ...parejas más melosas que nunca, chibolos que se identifican con el título (quien no? jaja pero buenooo), etc, etc!!!
Saludos! (:
Kath

Errante dijo...

Cuando voy al cine me gusta sacarme las zapatillas.Esa no te la sabias.

zeven dijo...

los martes siempre son una buena razon para ir al cine, la entrada a mitad de precio, aunque claro es todo un riesgo no?...asumare! en serio te ruge la panza de esa manera? tu estomago ha de ser un Pavarotti parlante.

P.D: que paja que tu vieja lea tu blog =)!

Franco dijo...

Yo tengo un broder que te cuenta la peli antes de verla. Es lo peor. O te anticipa las escenas. Ya no le pasamos la voz cuando vamos al cine, pero siempre termina sentado allí, y para colmo en la misma fila.

Janire Carbajal dijo...

Lo mejor es ir al cine sola ya que nadie te adelanta la peli o te quita tu pop corn :D!
Ya sabemos no es buen ir al cine sin comer, la oscuridad y el silencio hacen que esos ruiditos no sean tan caletas. Buen post Pp como todos :)!

Yared dijo...

jajajaja

Maleadaso. por eso no voy a cines xD
Ya, en realidad no voy porque el más cercano está a algo de 20 kilómetros de mi jato y porque me la suda tener que pagar tanto por una pela que tal vez ni me guste.

Xina dijo...

Esto fue de lo mas entretenido! jaja.. q experiencia de veras.. yo me he topado con esos que llamas orangutanes de circo que aplauden y rien como tontos y los chiquillos traviesos que dan ganas de....

Buen blog me encanta! :)
Saluditos

Jen dijo...

jajajajajaja recuerdo que cuando fui a ver 2012 tras mio ser sentó un IMBECIL que se puso a contar la película de inicio a fin en menos de 5 minutos encima delante mio se sentó un grupaso de chibolos que en vez de ver la pela se trepaban por los asientos y no dejaban ver nada ¬¬
Moraleja: No es recomendable ir en martes ya que todos estos indeseados seres aparecen aprovechando el bajo costo de la entrada

Civiram Farnog dijo...

jajajajja, tengo una amiga que a cada rato pregunta y que va a pasar, pero porque esto, porque lo otro!!!
Carajo estoy viendola por primera vez que mierda me preguntas.. jajajaja
Fue la primera y ultima vez que fui con ella U_U

Saludos:)

P.E.P.E. ® dijo...

Kath:
No se si tenag 4 estomagos, pero que tragaba como yo, es un hecho.
un beso Kath

Errante:
es una de las cosas mas asquerosas que has podido escribir.
un abrazo man.

zeven:
no me ruge: mi panza grita.
si es mostro que lo lea, lo jodido es cuando despues me mira y dice "oye, tu estas como que hasta las huevas no?"
saludos!

Franco:
matenlo. simple.
jeje.
saludos!

Janire:
por eso voy solo, pero ahora antes de ir me empujo una carapulcra en batea.
un beso.

Yared:
por eso: los dvd's piratas son la voz.
saludos Yared.

Xina:
gracias por la visita.
si.. nunca faltan esos que parece jamas de rieron en la vida.
un saludo!!!

Jen:
gracias por lo de indeseable.
pero yo voy tranquilito, aunque claro, a partir de la fecha, tengo panza con silenciador.
un beso.

Civiram Farnog:
todos tenemos esos amigos que se vieron todas las peliculas. para que?.. ni idea.
saludos chica!

Luiza-manie dijo...

x eso mejor ir al cine de matine o muy tarde...aparte odio comer en el cine...me siento mas incomoda y para el peor de los casos siempre termino dormido si la pela no me gusta... eso me pasa casi siempre! por eso el cine es un buen lugar para dormir!

Brekiaz dijo...

jajaja muy buen post.

Jaimeco Letona dijo...

jajaja que cerote! siempre me sacás varias carcajadas, que acá en la casa me mandan a callar.

Mercedes dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
carla ducoz dijo...

es pero detestable esa gente...el año pasado invitabamos a esta pareja a ver peliculas en casa y normalmente cuando mi esposo y yo vemos pelicula ya los chicos estan dormidos para asi aprovechar la trama al 100% y no hablamos para nada, pero esta pareja terminaron siendo una pesadilla, hablaban, comentaban que es lo que podria pasar, hacian chistes y nosotros jalandonos practicamente los pelos, que horror, asi que ni mas los invitamos para ver peliculas....en serio daba ganas de ponerles parche en la boca...

Jessica dijo...

Jajajaja

Ahora entiendo el por qué de tu aberración por el cine!!!!!!

Por eso adoras tus documentales en la comodidad de tu cama!!

Pobre! que rocheeee, sentí vergüenza ajena Pepe!!!! jajajajajajajaja

Yo me hubiera muerto de vergûenza!!!

Pero Pepe podias haberte comprado un hot dog!!!!!!!!

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