lunes, 18 de agosto de 2008

La Mudanza


Ninguna despedida es linda.

Claro, a menos que despidas a Bush antes de darle una soberana patada en el culo y lanzarlo por un abismo . Y es que tuve que despedirme de la casa (y sus integrantes) donde habité todo este tiempo a mi llegada a Argentina.

Exactamente estuve 288 días en aquella casa... para ser mas exactos, unas 6912 horas (puede ser un par de horas mas tal vez...). Y no es que sea un maniático con los números o un erudito en el cálculo.... llamemósle mejor estupidez del momento mejor.

En fin, a mi no me gustan las despedidas.

El motivo del ausentismo por estos lares fue ese también. Claro, a veces simplemente no me da la gana de escribir nada... pero no es la causa esta vez. Era sólo lo "odioso" de tener que empaquetar todas las porquerías que has ido juntando con tanto esmero durante meses. No se si les pasa, pero me hago un lío para saber que me sirve y que es simplemente basura.

Así que, lleno de valor, traté de envolver lo que realmente necesito y grande fue mi sorpresa al darme cuenta que tenía paquetes como para sobrevivir en un refugio luego de un cataclismo nuclear.

El irme de la casa de Lucio y Margarita (asi se llaman los viejecillos que con tanto cariño me acogieron como a un hijo.. y digo como un hijo, porque a un hijo siempre se le jode..) fué sólo dar el siguiente paso: el ser cada vez más independiente en un país donde, solo, tienes que aprender a sobrevivir. Me dió un poco de tristeza, confieso, el darles la noticia. Creo que de parte de ellos fue mas grande la pena... por un instante pude decirles : "no mentira.. no me voy".

Pero ya estaba decidido.

Poco a poco, pude traer mis cosas (aqui al departamento donde ahora vivo). Me di cuenta que odio las mudanzas. Empiezas empaquetando todo y ves que nunca terminarás... y cuando terminas caes rendido y gritas "por fin!", como lo hice.. para darte cuenta que eres tremendo estúpido porque al trasladarlas, tendrás que realizar la misma operación de lado inverso: el desempacar...

.. pero bueno, todo tiene un sacrificio.

Un aviso en internet solicitaban compañero para compartir un departamento. Yo ya andaba en la búsqueda hace un tiempo asi que ni corto ni perezoso procedí a contactarme el dueño.

Ahí conocí a Sergio, quien me propuso ir a ver el departamento para ver si me convenía.
Estaba frente al Shopping, así que la zona se me hace conocida. Después de una charla y un breve tour por el edificio (cerveza en mano), pactamos la mudanza. Claro después de una cerveza el mundo se vuelve florido, paradisiaco, mágico... luego de seis, la decisión era un hecho. Tenía todo al alcance: mas cercanía a mi trabajo; caminando llegaba a la casa de Soledad; el Shopping al frente (claro que jamás compro un carajo allí.. pero bueno); tiendas por doquier al otro extremo... y el kioskito donde puedes pedir una cerveza y decir "te traigo el envase luego.. sale?".

Y así me instalé. Pesado el proceso, pero al fin me instalé.
La primera mañana, al buscar unas cosas en la nueva cocina, encontré un envase de insecticida... lo primero en mi mente: CUCARACHAS!. .. pero nahh, "ni que los bichos estos supieran utilizar un ascensor... no?.. y en caso así sea, se jodieron porque no creo que además sepan contar como para apretar el botón 7". En fin.

Y bueno, así que aquí ando.

Repito, deje de escribir entradas porque tuvimos un lío al conectar las máquinas a internet.. lío que nuestro buen Marce nos solucionó y me hizo recordar que para la tecnología soy un animal.

El ser un extraño en un país extraño cuesta un poco. Al menos a mí me costó mucho el acostumbrarme. Pero cada cambio trae consigo nuevas y buenas cosas... las más resaltantes son el aprendizaje... y esas cosas no se compran.

Hoy particularmente ando muy meditabundo y filosófico. Debe ser eso del cambio.

Apoyado en la ventana, miro la vista de la ciudad que me ofrece el vivir en un sétimo piso... y mil interrogantes pasan por mi cabeza... me quedo buen rato con la mirada en el horizonte, observo los árboles, los autos pasar a velocidad, la gente que va y viene por el acceso... hasta que me detengo en un punto fijo debajo del edificio y pienso:

... "¿que tanto buscará ese huevón en la basura...?"

.. y así rapidito se me fue a la mierda la filosofía.

6 comentarios:

Karina Lizarraga dijo...

Ayy Pepillo tu filosofia nunca dura tanto, oye pero que bueno que te mudaste, como dices estaras mas independiente no?? Ya es un avance Pepillo, poco a poco pues. Suerte en tu nueva morada, besitos

Mina dijo...

detesto las mudanzas. siemore perdes algo en el camino

P.E.P.E. ® dijo...

kari: GRACIAS MOTI... SALUDOS POR LIMA LIMON

Mina: si.. ando buscando una media hace 4 dias (tu dirás tanta cosa por una media) .. pero era "la de la suerte" :(

YOR dijo...

Yo ando buscando casa para mudarme ahora... y ya con solo saber que me tengo que ir de donde alquilo mis días se pinen tintos de gris... comparto la idea, no me gustan las mudanzas (ya llevo 5 desde que llegué a Mendoza desde Santiago del Estero hace 16 años)... de a ratos trato de hacer que no me voy, y luego vuelvo a saber que si me voy... oscilo entre el gris y el color... pero igual tendré que irme en algún momento...

Dcamps dijo...

Son duras las despedidas, más si después de ellas llega un largo tiempo sin volver a ver lo que despedimos...

Te comento como es la idea del blog "el librito":
Intentamos crear una especie de revista online colectiva. Los lunes me encargo de subir poesías y relatos, los miércoles tenemos colaboraciones varias (críticas de cine, textos, música, historietas) y los viernes se suben historietas de mi amigo Juampa.

Eso sería basicamente.

Saludos. Lo volveré a leer pronto.

sandro dijo...

yo nunca me he mudado. lo maximo que he hecho es empacar para un viaje, pero no es lo mismo. en todo caso limpiar mi cuarto se asemeja más. siempre aparecen cosas que no sabia que existian.

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